Desde siempre me gustó hacer cosas con las manos. Dibujo, pinto, encuaderno libros, diseño objetos, transformo espacios. Aprendí todo de forma autodidacta, guiada por la curiosidad, la necesidad de crear belleza y el deseo profundo de habitar el mundo con sentido.
Durante años exploré las manualidades como juego, como meditación activa, como espacio íntimo. En paralelo, fui reformando mis hogares con lo que tenía a mano, resignificando objetos, reciclando, combinando materiales, creando refugios. Pero con el tiempo, entendí que todo eso no era solo decoración o entretenimiento: era otra forma de construirme a mí misma.
Así nació lo que llamo Creación Consciente: un enfoque que une arte, psicología, materia y símbolo.
Crear no es solo hacer algo “lindo”. Es activar una intención, dar forma a lo invisible, transformar lo interno a través de lo externo. Cada trazo, cada encuadernación, cada rincón que armo en mi casa tiene una historia, una emoción, una decisión energética.
En este espacio reúno algunas de esas creaciones. No todas buscan ser “obras”. Muchas son apenas gestos.
Pero todas ellas son parte del proceso de recordar quién soy.










































